El río Guadalquivir presenta una situación de estabilización a su paso por Montoro tras las intensas lluvias registradas en los últimos días. Según la última actualización facilitada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el caudal se encuentra actualmente en lo que los técnicos denominan un “pico plano”, una fase en la que no se prevé un aumento significativo del nivel del río en las próximas horas, aunque tampoco se espera un descenso apreciable.
Desde la Confederación se señala que el punto más alto de la onda de crecida ya habría sido superado, entrando el río en una etapa de estabilidad. No obstante, las autoridades insisten en que estas informaciones se basan en previsiones técnicas y escenarios cambiantes, por lo que la evolución podría variar en función de las condiciones meteorológicas.
En este sentido, la CHG advierte de que la situación podría intensificarse entre el domingo y el lunes, dependiendo del desarrollo del temporal. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apuntan a acumulaciones de lluvia de entre 40 y 60 litros por metro cuadrado durante la jornada del sábado, lo que podría provocar nuevas oscilaciones en el caudal del río.
Las estimaciones actuales sitúan estos posibles incrementos dentro de los márgenes de referencia registrados durante el episodio de lluvias del año 2010, aunque se mantiene la cautela ante cualquier cambio repentino.
Por todo ello, el dispositivo de vigilancia y prevención continúa activo, con un seguimiento permanente de la evolución del Guadalquivir y la alerta preparada ante cualquier eventualidad que pudiera afectar a la seguridad de la población.
