El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, repasa la situación actual del municipio en un 2026 marcado por el impacto emocional del accidente ferroviario ocurrido en su término municipal, pero también por una etapa de crecimiento en proyectos, turismo y participación social. Moreno defiende la transformación de Adamuz hacia un modelo de pueblo “con más oportunidades”, destaca el impulso al oleoturismo, la mejora de infraestructuras y la apertura de la residencia de mayores como uno de los grandes hitos de su mandato. Al mismo tiempo, reclama más servicios públicos para el medio rural y sitúa como principal reto pendiente la construcción de un nuevo centro de salud.
¿Cómo se está enfocando 2026 ahora que estamos ya casi a mitad de año?
2026 comenzó de una manera muy complicada por el accidente ferroviario ocurrido en nuestro término municipal, un hecho muy duro a nivel emocional, aunque afortunadamente sin víctimas vecinales directas. A pesar de ello, el Ayuntamiento no ha dejado de trabajar en ningún momento y seguimos centrados en proyectos importantes para el futuro de Adamuz.
Nos hemos presentado a distintas convocatorias de fondos europeos y proyectos vinculados a modernización, sostenibilidad y servicios. Además, a raíz del accidente, muchas personas han conocido Adamuz y eso ha generado un incremento del turismo, que estamos intentando canalizar para poner en valor nuestro patrimonio natural, cultural, histórico y gastronómico, especialmente el aceite adamuceño.
¿Cuál es el proyecto más interesante que destacaría si hablamos de Adamuz?
Depende del ámbito, porque tenemos varios frentes abiertos. En infraestructuras, destacaría el futuro Centro de Iniciativas Empresariales, que permitirá a emprendedores disponer de espacios para desarrollar proyectos y generar empleo en el municipio.
También la reivindicación del nuevo centro de salud, porque el actual edificio, de los años 60, presenta muchas deficiencias. En el último Consejo de Gobierno de la Junta celebrado en Adamuz se anunció el inicio de los trabajos, y esperamos que ese compromiso se cumpla.
En turismo estamos trabajando en modernizar la experiencia del visitante con digitalización e innovación, además de reforzar el oleoturismo junto a la DOP Montoro-Adamuz para seguir poniendo en valor nuestro aceite.
¿Cuáles son los principales problemas en los que se trabaja a nivel local?
Uno de los principales problemas es la falta de servicios públicos en el medio rural, especialmente el transporte. Las conexiones con Córdoba no son suficientes y tampoco con Montoro, del que dependemos en muchos servicios básicos.
En sanidad también tenemos carencias importantes, como la falta de pediatría diaria y la necesidad urgente de mejorar el centro de salud.
Desde el Ayuntamiento insistimos constantemente en trasladar estas necesidades a las administraciones competentes, porque creemos que los vecinos del medio rural deben tener los mismos servicios que el resto.
¿Cuáles son los principales proyectos que en este 2026 verán la luz?
Seguimos apostando por la mejora de caminos rurales, que son fundamentales para nuestro principal motor económico, el olivar.
También trabajamos con la Diputación de Córdoba en proyectos como el Centro de Iniciativas Empresariales, que esperamos que se materialice próximamente.
Además, se llevarán a cabo mejoras en instalaciones deportivas, como la pista junto a la piscina municipal. En definitiva, proyectos que buscan mejorar servicios, infraestructuras y oportunidades en Adamuz.
¿Cómo ha evolucionado Adamuz en los últimos años y qué cambios destacaría más?
Adamuz ha cambiado mucho, sobre todo en mentalidad y dinamismo social. Me encontré un pueblo bastante paralizado, donde había resignación, y hoy es un municipio más activo, con más iniciativas e ilusión colectiva.
Destacaría el papel del tejido social, asociaciones y hermandades, que organizan continuamente actividades culturales, deportivas y sociales. También hemos normalizado que las ayudas se concedan con criterios de igualdad y transparencia.
Creo que los vecinos han percibido una forma de gobernar basada en la responsabilidad y en atender necesidades reales.
¿Qué considera que diferencia a Adamuz de otros municipios de la comarca?
La gran diferencia es nuestro enclave y la riqueza natural y paisajística. Tenemos un término municipal muy amplio, con una combinación única de olivar de sierra y monte mediterráneo.
Contamos con una biodiversidad muy importante, con especies como el lince ibérico, y espacios como los Montes Comunales, con 2.500 hectáreas y un complejo turístico con casas rurales y senderos.
A esto se suma un patrimonio histórico y cultural muy relevante y, sobre todo, una gente muy implicada, que hace que siempre haya actividad en el pueblo.
Hablemos de arcas municipales y de empleo, dos de los marcadores que indican la evolución del municipio: ¿cómo están en Adamuz?
La situación económica del Ayuntamiento es saneada y estable. Una de las primeras decisiones que tomé fue eliminar la deuda bancaria, lo que nos ha permitido mayor capacidad de inversión.
En cuanto al empleo, mantenemos cifras relativamente bajas de paro para un municipio rural, con momentos por debajo de las 100 personas. La economía sigue basada en el olivar, aunque estamos impulsando también turismo y emprendimiento.
Y la situación de Adamuz en la comarca y en la provincia. ¿En qué punto se encuentra y con qué herramientas o entidades cuenta para trabajar en ámbitos supramunicipales?
Adamuz pertenece al Alto Guadalquivir y a la Sierra Morena Cordobesa. Con el GDR de Sierra Morena y la Mancomunidad de Sierra Morena tenemos una relación muy positiva, con apoyo real en proyectos y servicios.
Sin embargo, la Mancomunidad del Alto Guadalquivir lleva mucho tiempo en una situación de escasa actividad y con pocos servicios para los municipios.
Entremos en materias más concretas, un apartado en el que nos consta que Adamuz está trabajando mucho: el turismo. ¿Cuáles son los logros e hitos?
El turismo es uno de los ámbitos donde más cambio hemos notado en los últimos años. Hemos apostado por poner en valor el patrimonio natural, cultural e histórico de Adamuz, que durante mucho tiempo estuvo desaprovechado.
Cuando llegué al Ayuntamiento, había recursos cerrados o abandonados. Un ejemplo es el Centro del Olivar, que hoy está abierto, activo y recibiendo visitas de personas de toda España interesadas en nuestra cultura del aceite y el olivar de sierra.
También hemos impulsado la Cueva de Cañaveralejo, un espacio de gran valor patrimonial que ha vuelto a situar a Adamuz en el ámbito de la investigación y la divulgación arqueológica, además de organizar jornadas para acercar ese patrimonio a vecinos y visitantes.
Otro pilar es el oleoturismo, trabajando junto a la DOP Montoro-Adamuz para promocionar nuestro aceite y vincularlo a la experiencia turística. Cada vez hay más interés por conocer cómo se produce uno de los mejores aceites del mundo en nuestro entorno.
Además, estamos reforzando la promoción exterior en ferias y eventos, y creo que poco a poco Adamuz deja de ser un gran desconocido y empieza a ocupar el lugar que merece en el turismo rural y cultural de Andalucía.
¿Qué papel juegan los vecinos en la toma de decisiones municipales y ya en este ámbito qué proyectos de participación ciudadana están en marcha o se prevén para este año?
La participación ciudadana la hemos ido recuperando poco a poco. Cuando llegamos al Ayuntamiento, el tejido social estaba bastante apagado y había que volver a generar confianza.
Al principio costó, pero gracias a una forma de trabajar basada en la cercanía, la escucha y la colaboración, hoy tenemos un tejido social mucho más activo, con asociaciones, colectivos y hermandades implicados.
Actualmente son los propios vecinos y colectivos quienes nos trasladan propuestas e ideas, y desde el Ayuntamiento intentamos darles encaje. Creo que esa es la mejor forma de gobernar: escuchar y trabajar juntos.
Además, hay actividad constante durante todo el año gracias al trabajo de asociaciones y hermandades, y el Ayuntamiento acompaña y apoya esas iniciativas porque un pueblo vivo se construye entre todos.
¿Cómo valora la calidad de los servicios públicos en Adamuz y qué mejoras se están trabajando?
Los servicios públicos en los pueblos como Adamuz dependen de un gran esfuerzo de los ayuntamientos, pero también sufrimos una falta importante de recursos económicos y de personal.
Se nos exige dar servicios similares a municipios más grandes sin contar con la misma financiación ni estructura, lo que genera una desigualdad evidente.
Intentamos compensarlo con subvenciones y programas, aunque muchas veces son temporales y con personal eventual, lo que dificulta consolidar servicios estables.
Aun así, creo que Adamuz mantiene unos servicios dignos gracias al esfuerzo diario, aunque es necesario abrir un debate sobre la financiación del medio rural.
Seguimos trabajando para mejorar y modernizar servicios, pero también reivindicando más apoyo para garantizar calidad de vida en los pueblos.
Y si hablamos de urbanismo ¿Hay planes de mejora en infraestructuras o espacios públicos para 2026?
Cada año trabajamos en mejorar infraestructuras y espacios públicos, aunque muchas actuaciones importantes no siempre son visibles.
Actuamos en la red de saneamiento y abastecimiento, que es clave para evitar problemas estructurales en el futuro.
Además, vamos a transformar el Parque de la Iglesia en una gran plaza más accesible y útil para el pueblo.
Seguimos mejorando caminos rurales, fundamentales para la agricultura del olivar, con hormigonado de tramos y mejoras en drenaje y cunetas.
También hemos presentado proyectos a fondos europeos, como la mejora de la Plaza de la Paz, que incluirá la puesta en valor del auditorio y una zona de juegos multiaventura. Todo con el objetivo de hacer un pueblo más habitable y moderno.
Centrados en el ámbito empresarial, ¿qué sectores económicos cree que tienen más potencial en Adamuz? ¿Hay incentivos para pequeñas empresas o emprendedores locales?
El principal motor económico sigue siendo la agricultura, especialmente el olivar de sierra, pero debemos complementarlo con otros sectores.
El turismo, especialmente el oleoturismo y el turismo rural, tiene mucho potencial y ayuda a dinamizar también la hostelería, el comercio y los servicios.
También será muy importante la futura Base Logística del Ejército de Tierra, que generará empleo directo e indirecto y atraerá empresas auxiliares a la zona.
Desde el Ayuntamiento se trabaja en apoyar a emprendedores y pequeños negocios con iniciativas de dinamización y apoyo al comercio local, para facilitar que quien quiera emprender en Adamuz pueda hacerlo con más respaldo.
¿En qué punto se encuentra el cumplimiento del programa electoral con el que este grupo se presentó a las elecciones?
El programa electoral está prácticamente cumplido desde hace meses. Era un programa basado en diez ideas realistas y viables, pensadas desde el conocimiento del municipio.
Muchos proyectos ya se venían trabajando desde el inicio del mandato, por lo que han podido ejecutarse antes del final de la legislatura.
No era un programa de promesas imposibles, sino de propuestas serias y ajustadas a la realidad del Ayuntamiento.
Por eso creo que el grado de cumplimiento es muy alto, aunque siempre quedan retos nuevos por delante. Los vecinos perciben que hemos trabajado con responsabilidad y cumpliendo lo prometido.
¿Cuál es el mayor logro y su mayor reto aún pendiente?
El mayor logro ha sido la apertura de la Residencia de Mayores, cerrada desde 2013. Era un edificio terminado pero sin uso durante más de una década, y conseguimos ponerlo en funcionamiento para dar servicio a muchas familias.
En cuanto al reto pendiente, el principal es el nuevo centro de salud, que llevo reclamando desde que llegué a la alcaldía.
El edificio actual tiene muchas deficiencias y no responde a las necesidades del municipio. Aunque no es competencia municipal, no vamos a dejar de reivindicarlo porque es una necesidad urgente para Adamuz.
Después de estos años al frente de la localidad, ¿cómo se encuentra en su papel de alcalde?
Con el tiempo se gana madurez y perspectiva. Aprendes a priorizar y a entender mejor las necesidades del municipio, porque la administración es lenta.
Me siento más persona que político. La mayor parte del tiempo lo dedico a resolver problemas reales de los vecinos, que no tienen color político.
En un pueblo como Adamuz, el alcalde está muy cerca de la realidad diaria de la gente, y eso hace que el cargo se viva de forma muy humana y cercana.
¿Cómo es el clima político en el municipio?
El clima político no es muy distinto al general, con polarización y pérdida de calidad del debate público.
Hay bulos y mensajes que buscan más confrontar que aportar soluciones, y eso también afecta a la política municipal.
En algunos casos se utiliza esa dinámica para hacer oposición, pero yo intento mantener una línea basada en la gestión, la cercanía y el trabajo.
Creo que los vecinos valoran más los hechos que el ruido político, y en un pueblo pequeño se ve claramente quién trabaja y quién solo busca confrontar.
No podemos cerrar la entrevista sin hablar de lo que ha supuesto el desgraciado accidente ferroviario para la localidad. ¿Cómo ha sido el antes y el después para los vecinos en general y para la corporación y la localidad en particular?
Han pasado unos meses y el accidente sigue muy presente. Adamuz quedará ligado a ese suceso por su magnitud y por lo difícil que fue para todos.
Pero también quiero destacar la respuesta del pueblo. Los vecinos dieron todo lo que pudieron: ayudando, organizando recursos, acompañando y estando presentes en los momentos más duros.
No puedo pedir más a mi gente. Estoy muy orgulloso de cómo respondió Adamuz.
En medio del dolor, quedó la grandeza humana de un pueblo que estuvo a la altura, junto al trabajo de emergencias, cuerpos de seguridad y voluntarios.
Para terminar…. ¿hacia dónde va la evolución de Adamuz?
Adamuz evoluciona hacia un pueblo con más oportunidades, sin perder su identidad.
Es verdad que el mundo rural tiene muchas dificultades: servicios, despoblación, vivienda y falta de recursos. Pero también tenemos fortalezas importantes.
Contamos con un entorno natural privilegiado, un olivar único, patrimonio y una ubicación estratégica, especialmente con la futura Base Logística del Ejército de Tierra.
Creo que hemos recuperado la ilusión colectiva y el orgullo de pueblo. Hoy hay más participación y más iniciativa social.
El objetivo es un pueblo moderno, con oportunidades para los jóvenes y mejores servicios, pero manteniendo nuestras raíces. Y ese equilibrio es el que vamos a seguir defendiendo.














